¡Rápido! Por amor al arte…

Legado ancestral en las Islas de San Vicente y Granadinas

Arquélogos argentinos salvan grabados en tiempo récord
El equipo de especialistas logró preservar una treintena de milenarios dibujos en rocas, que iban ser removidos para la construcción de un aeropuerto. Lo hicieron en sólo tres semanas.

Salvan-dibujos-en-rocas

Fuente: Gustavo Sarmiento, “Tiempo Argentino”

En una minúscula isla del Caribe, un equipo de arqueólogos argentinos recuperó “petroglifos” (una técnica de grabado en piedra) de gran antigüedad y que estaban en peligro porque en el sitio donde se encuentran está prevista la construcción de un aeropuerto. Se trata de ocho bloques de roca volcánica que contienen unos 25 dibujos de figuras antropoides, algunas que representan deidades, hechos hace, al menos, 20 siglos.

Durante varios años las autoridades locales habían intentado lograr el rescate de los petroglifos con la intervención de otros países, como Egipto y Australia, pero los especialistas exigían mucho tiempo de trabajo y millones de pesos de inversión. Los arqueólogos argentinos lo lograron en tres semanas, sin costo, y hallando más piezas de las que se creía que existían.

Las islas en cuestión son las de San Vicente y las Granadinas (SVG), ubicadas al norte de Venezuela, en la cadena de las Antillas Menores del Mar Caribe. Cuentan con una superficie de 389 km2, y está habitadas por 103.220 personas. Hasta allí viajó hace dos meses la doctora Mónica Berón, docente investigadora de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad del Centro (FACSO-UNICEN) y de la Universidad de Buenos Aires, para dirigir el Rescate Arqueológico, convocada por la Secretaría de Políticas Universitarias y el Fondo Argentino de Cooperación Sur-Sur y Triangular (FO.AR) del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de Argentina.
El llamado había venido del gobierno de San Vicente, que intentaba salvar unos grabados rupestres de piedras antiguas que se encontraban en un promontorio rocoso con destino a ser dinamitado para emplazar la pista de aterrizaje de un futuro aeropuerto internacional, algo de lo que carecen las pequeñas islas y cuya construcción no se podía postergar más. La empresa llevaba tres años a la espera de que alguien pudiera salvar los bienes culturales del lugar. Ya no había más tiempo.

Junto a Berón viajaron el licenciado en Geología Horacio Alejo Villalba, también docente de FACSO; el picapedrero Darío Guayanes, oriundo de Tandil; y Juan Pablo Villalba Úlberich, estudiante de Geología.

El rescate comenzó el 26 de mayo y finalizó el 18 de junio, con ayuda de los pobladores del lugar. Fueron con la idea de rescatar cuatro bloques principales, terminaron rescatando ocho. “Hubo cuatro que eran nuevos, que no estaban registrados por ninguna de las misiones previas, algunos eran figuras individuales y otros eran dibujos múltiples”, contó Berón, doctora de antropología de la UBA e investigadora del CONICET.

Algunas de las figuras rescatadas representan deidades como el Dios Sol. Todas son siluetas humanas. Las más complejas portan coronas o tocados radiantes y otras son más simples, con manos y pies que emergen de rostros. Berón supuso que son dos estilos diferentes, que pertenecen a distintos tiempos y que aprovecharon ese espacio cerca de la costa del océano Atlántico, porque da a la desembocadura del río Yambou, que proviene del interior de la isla, en el valle, donde se encontraron otros petroglifos muy similares. Los grabados más antiguos, según calculan los lugareños y especialistas, corresponden a antiguas poblaciones originarias de hace 2000 años.
Desde nuestro país, el equipo llevó 20 kilgramos de hierro, entre cuñas y puntas que usaron para agujerear las rocas, ayudados por las (pocas) maquinarias locales que consiguieron. No la tuvieron fácil. Las primeras figuras se encontraban a metro y medio de altura, pero las últimas terminaban a siete metros. Los dibujos grabados tienen distintos tamaños, el más chico ronda los 20 cm. pero algunos rostros llegan a los 80 cm. de diámetro.

Los petroglifos fueron llevados a un terreno ubicado a 500 metros, donde serán exhibidos recreando un ambiente similar, junto a las ruinas de un molino de azúcar. Tiene sentido: ese fue el lugar de explotación esclava durante la ocupación inglesa, especialmente africana. Una de las primeras acciones de los ingleses en su colonización fue la de intentar imponerles una religión nueva a los originarios, entonces instalaron una virgen en la cima de ese paredón rocoso donde yacen los grabados. La elección de ese lugar no fue aleatoria. Rumbo a esos petroglifos peregrinaban desde hacía siglos los amerindios Caribes. Hace tres años quitaron el altar y la iglesia, por el aeropuerto. Sin embargo hasta hoy los sanvicentinos oriundos del lugar siguen peregrinando a ese sitio en busca de esas figuras que representan sus creencias originales.

“Estas Islas cuentan con una historia dura de esclavismo. Las etnias originales eran esclavizadas hasta que tuvieron un líder que se rebeló en 1835 contra la opresión inglesa, entonces los desterraron y trajeron esclavos negros de África que se empezaron a mezclar, formando la etnia Garífuna. Hay todo un sentimiento de la gente local acerca de la necesidad de reivindicar el pasado local y no olvidarse de ese maltrato”, explicó Berón.

El 66% de la población actual es afrodescendiente, el 19% mestizos, y quedó sólo el 2% del Caribe. Los argentinos los asesorarán en el montaje y la exhibición, pero lo principal es la autogestión de los sanvicentinos para reflexionar, resignificar y entrecruzar el pasado rescatado con un presente que los encuentra como uno de los seis integrantes del comité de descolonización de la ONU. Dicen, el más luchador. Si bien obtuvieron la autonomía del Reino Unido en 1979, continúan bajo su protectorado, su forma de gobierno es el Reino de la Comunidad Británica de Naciones, responden a la Reina Isabel II, además de la dependencia económica (carecen de industria propia), y su moneda sigue exhibiendo la imagen de Su Majestad.

Berón añadió: “Los egipcios les planteaban que necesitaban dos meses de tiempo y medio millón de dólares caribeños para realizar el salvataje, y la Argentina lo hizo en tres semanas y gratis. Demostramos que hay cosas que no se hacen por interés sino porque se rescata un patrimonio de la humanidad. Esto no es solo de los San vicentinos, son mensajes que nos dejaron ancestros del pasado para conservarlos en el presente.”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s